martes, 20 de febrero de 2007

TESTS GRÁFICOS PROYECTIVOS


Test proyectivos Gráficos y Grafoanálisis Infantil.

Cuando son muy pequeños, los niños, en la mayoría de los casos, no son capaces de explicar lo que sienten, lo que les pasa, ni cuales son sus preocupaciones, que, para ellos, tienen una trascendencia fundamental, aunque a los adultos nos parezcan muchas veces cosas sin importancia. Esto sucede en la vida cotidiana, en la consulta con el médico, en la guardería, en los primeros años del colegio, etc. Son etapas en las que se van amoldando como personas, mediante procesos en los cuales descubren sus recursos, sus posibilidades y sus límites, y comienzan a dar forma a su personalidad. Este proceso de crecimiento no siempre es un avance sin complicaciones. Cada logro obtenido se acompaña de inquietudes y cada escollo encierra un riesgo. La expansión vital se expresa en los garabatos y dibujos muy amplios que cubren toda la página, a los que con tiempo y esfuerzo van agregando círculos, líneas quebradas, ángulos y rectas. De la interpretación de los garabatos y primeros dibujos infantiles podemos deducir si el niño es inquieto o es tranquilo, si es constante o se aburre rápido, si tiene miedos nocturnos o sueños que le angustian; naturalmente, esto último, requiere de un estudio pormenorizado basado, siempre, en los parámetros de la psicología y la grafología científica.Entre los 4 y 5 años trazan cuadrados y triángulos. Diferencian el dibujo de la grafía de una letra y pueden llegar a escribir algunas palabras. El niño, generalmente a partir de los 6 años, cuando empieza a escribir, trata de copiar el modelo con toda fidelidad, sin embargo, como el gesto gráfico se halla impreso en forma individual en cada ser humano, el niño imprimirá en la caligrafía algún rasgo que revele las tendencias específicas consustanciales a él. Entre los 6 y 9 años van superando poco a poco su inexperiencia. La continuidad y el enlace entre letras comienzan a respetarse y empiezan a escribir sus ideas e interpretar los escritos. A los 10 a 12 años adquieren regularidad en la forma y la expresión y alrededor de los 15 años logran plena madurez pero reciben la ambivalencia de la personalidad adolescente. El estudio de los garabatos, luego de los dibujos y posteriormente de la escritura, le permite al grafoanalista introducirse en las características del niño o del joven adolescente.
Los tests proyectivos gráficos y el grafoanálisis de la escritura infantil y juvenil están al servicio el principal instrumento de la clínica psicológica, la entrevista. Si se reconoce, legítimamente, que la grafología constituye el primer intento de producir y analizar proyecciones con fines diagnósticos, la familia gráfica deberá considerarse como la más antigua en la exploración psicológica proyectiva. Esto implica una precoz percepción de su valor comunicativo, de su eficiencia para recoger informaciones veraces, menos trampeadas que las que se obtienen por la vía del lenguaje. Como instrumento técnico los dibujos proyectivos tienen un lugar seguro en la batería proyectiva, en virtud de su economía de tiempo, de su facilidad de administración y de la riqueza de información que producen.
En mi experiencia profesional, la administración de tests proyectivos, como El test de la casa-árbol-persona de Back, el tes del dibujo de dos personas de Machover, el test del dibujo de una familia; o el análisis de escritura infantil y juvenil, han sido fuente, sobre todo, de indicios, de pistas que me han llevado a la detección de trastornos de ansiedad, trastornos de identidad sexual en la adolescencia, trastornos del sueño, trastornos ficticios y simulación, conductas inadaptadas, problemas en el seno familiar, trastornos de psicología anormal, etc.